¿Por qué hacemos yoga descalzos y sin calcetines?

¿Por qué hacemos yoga descalzos y sin calcetines?

Dentro de toda clase de yoga, pero especialmente en las clases de Kundalini, uno de los momentos clave es cuando nos quitamos los zapatos antes de entrar al salón de yoga y, una vez dentro, cuando nos deshacemos de los calcetines para sentir piel con piel a nuestro amigo inseparable, el tapete.

Pero… ¿por qué quitarme los zapatos y calcetines antes de iniciar mi clase? Bueno, la primera razón es simple: por higiene. La suela de nuestros zapatos carga con mugre, muchas bacterias y microorganismos con los que francamente no queremos practicar mientras estamos en postura de cobra, de vela o de relajación.

En una explicación más divina y menos mundana, quitarnos lo que cubre nuestros pies también representa humildad, para con nosotros y para con el espacio que nos abre sus puertas. Es una forma de mostrar virtudes como respeto, disciplina, devoción y al mismo tiempo darnos el permiso de sentir “la Tierra” que nos recibe para nuestra experiencia o práctica.

Otro de los motivos tiene que ver con la sensibilidad de las plantas de los pies. Se dice que en esa parte de nuestro cuerpo se sitúan más de 7 mil terminaciones nerviosas, y desde el punto de vista de la medicina oriental, en las plantas de los pies se encuentra reflejado todo el organismo, es decir, cada punto nervioso ubicado ahí conecta con un órgano o parte de nuestro cuerpo…. La cabeza en el dedo gordo, los oídos en el dedo pequeño, los órganos sexuales en los talones, etc.

Hablando desde un nivel mucho más sutil, descalzarte (de zapatos y calcetines) permite a tu propia energía fluir más libremente para acompañar todos los cambios que van sucediendo durante la clase de Kundalini Yoga, desde el calentamiento hasta el kriya, la relajación y la meditación. Como ya lo mencionamos, los pies tienen terminaciones nerviosas que van a todas partes del cuerpo y que son el área principal de intercambio de energía vital entre tú, la energía solar y la energía de la Tierra.

 

Los pies descalzos maximizan ese flujo de energía, ayudan a limpiar y revitalizar. Nos ayudan a conectar de manera consciente con la Tierra que nos contiene. Si practicas yoga en un parque o un espacio abierto conectado con la naturaleza, es muy conveniente retirarte los calcetines y ser sensible a las texturas de la naturaleza, dejar que esa energía te nutra.

Algunas veces, sobre todo si vives en climas fríos, es difícil quitarte los calcetines. No te fuerces, puedes conservarlos y ser perceptivo desde otros de tus sentidos. Cuando estés listo puedes retirarlos, experimentar la libertad de tus pies y toda su sensibilidad. Te gustará tanto que después de un tiempo… ¡ya no querrás cubrirlos de nuevo!

Sat Nam 🙂

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2 comentarios

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  1. VIVI

    marzo 2, 2018 - Responder

    Es la primera vez q veo y leo esta pagina. Soy profe de yoga, y este tipo de articulos , me interesan. Gracias. NAMATE