¿Por qué se duermen las piernas o me dan calambres cuando medito?

¿Por qué se duermen las piernas o me dan calambres cuando medito?

Seguramente te ha pasado que te sientas con toda la actitud de meditar y romper tu último record, y de pronto… tus piernas comienzan a hormiguear, luego esa sensación se extiende hacia tus piernas, pantorrillas y muslos. De pronto, ya no sientes tus piernas y piensas que es una mala señal así que decides parar, salir de la postura y olvidar tu cometido.

Los meditadores conocen muy bien esta sensación de adormecimiento, entumecimiento o falta de sensibilidad en las piernas cuando practican la postura fácil o meditativa por un largo periodo de tiempo. Déjanos decirte que esta sensación es normal, no es raro que tus piernas se duerman si permanecen mucho tiempo sin moverse. Cuando te sientas en postura fácil se comprimen algunos nervios (por ejemplo, el ciático) que derivan en esta sensación, llamada científicamente parestesia: presión que se ejerce en pequeñas arterias que proporcionan oxígeno y nutrientes a los nervios periféricos del cuerpo.

Esta sensación de entumecimiento también ocurre porque, al flexionar la cadera más tus rodillas se “cierran” u obstruyen los conductos por donde circula la sangre, que sumado a la falta de movimiento provoca insuficiente irrigación sanguínea. Esto hace que los nervios dejen de emitir los microimpulsos que son enviados al cerebro, por eso la pierna se siente adormecida: las señales de estos impulsos son incapaces de llegar a los músculos. Algo parecido sucede con los calambres.

Si a esto sumamos la falta de agua o de ciertos nutrientes (por ejemplo, el potasio), la sensación puede exacerbarse o ser más recurrente. En estos casos es muy recomendable estirar las piernas, moverlas o alternarlas cada cierto tiempo, además de usar algún apoyo debajo de los glúteos o las rodillas para que exista una mejor postura y en consecuencia mayor circulación.

Si bien una de las características de Kundalini Yoga es hacer un poco más de lo que crees que puedes -para liberar patrones energéticos, mentales, emocionales-, también es sugerido cambiar de postura (o en casos extremos o lesiones utilizar una silla) para evitar cualquier lesión o dolor que no permita centrarnos en la práctica meditativa.

 

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