3 maneras de cultivar la autoestima y el autoaprecio

3 maneras de cultivar la autoestima y el autoaprecio

“La autoestima proviene de una auténtica conexión contigo mismo”. Yogi Bhajan

Desde el punto de vista psicológico, la autoestima es la percepción evaluativa de nosotros mismos. Esto quiere decir, una expresión de aprecio hacia uno mismo. A lo largo de la historia del psicoanálisis y la psicología se han establecido diversos fundamentos así como tipos y escalas de la autoestima, entre las que sobresalen conceptos como: respeto, confianza, aprecio, valor, sensibilidad, disfrute, entre otros.

Yogi Bhajan habló de la autoestima como un estado o condición de la mente en la que el Ser es realizado, lo definió como un estado de excelencia humana. “Si sobresalimos en las virtudes humanas de la bondad, el valor, la rectitud, la dignidad y la gracia, experimentamos nuestra propia nobleza y divinidad. Esta es la fuente de la autoestima. De hecho, es la ejecución de la autoconsciencia lo que te da la autoestima”, explicó.

La autoestima es una experiencia que puede ser cultivada a través de acciones que nos otorguen una auténtica conexión con nosotros mismos. Meditar, bailar, cantar, tocar un instrumento musical, reír, el arte, correr… cualquier actividad que te conecte con tu espíritu sirve como herramienta para cultivar la autoestima, que en realidad no es una meta sino un camino.

Pero… ¿por qué es tan difícil establecer una conexión con nosotros mismos? Pueden existir muchas teorías, sin embargo nos gustan más los hechos. Por eso aquí te compartimos una generosa lista de esas cosas que puede hacer para cultivar tu autoaprecio y autoestima y valorar ser quien tú eres.

  1. Confía: Establece un valor hacia ti mismo y confía en quien tú eres. Cuando depositas tu valor en función de los halagos o el aprecio externos, nunca te sientes satisfecho. Si estableces una relación contigo y reconoces tu valor por simplemente ser quien eres, es mucho más sencillo sentirte capaz, libre y seguro.
  2. Entrena tu mente: La mente nos fue dada como una herramienta para conectar con nuestro espíritu. Todo depende de cómo nos relacionamos con ella. Una práctica meditativa es muy buen entrenamiento para mantener a la mente en su sitio… ¡y dejar que tu conciencia dirija!
  3. Conócete a ti mismo: Cuestiónate con preguntas como: cuáles son mis valores; qué me satisface; qué llena mi espíritu; qué me gusta, qué no me gusta; si hoy fuera el último día de mi vida, qué haría…. Responde honestamente y deja que hable tu verdadera voz interior.

Por último, recuerda que somos seres perfectamente imperfectos: abraza tu luz tanto como tu sombra. Apréciate por el simple hecho de existir y estar vivo cocreando parte del Universo que formamos todos. Sat Nam.

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Un comentario

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  1. Cristina Montes dice:

    estoy agradecida de encontrarme con esta página, la labor que se realiza es de gran ayuda y motivación para mi